La familia Queirolo llegó al país a finales del 1870 y a partir de 1880 comenzó a producir Piscos y vinos; se transformó así en una de las familias fundadoras de la industria vitivinícola peruana. A diferencia de muchas otras casas pisqueras, tiene fundos plantados con viñedos en Cañete y en Ica, lo que les da un perfil diverso y amplio a sus Piscos. Está presente en varios mercados de Latinoamérica y de Europa, y actualmente tiene 120 hectáreas en Cañete y otras 300 en Ica en plena producción. Cuentan con una amplia variedad de Piscos en el mercado. Los Don Santiago son transparentes y limpios con reflejos color plata. Elegantes, con aromas a frutas tropicales como platano y mango, frutas secas y tostadas. Estructurados pero suave al paladar. Tómese ligeramente frío o en cocktails.